lunes, 6 de diciembre de 2010

Para un artista excepcional: Félix Revello de Toro ....



'Sumida en el sueño', un óleo de 1998
 En ese edificio histórico que fue la casa-taller del gran imaginero Pedro de Mena se ha abierto, tras una profunda restauración, el Museo Revello de Toro, fruto de la donación de obras realizada por el artista a la ciudad. Aunque nacido en Málaga en 1926, el pintor ha estado muy ligado a la ciudad de Barcelona, donde se estableció en 1956.
El museo expone 16 obras del artista. Se distinguen cinco espacios dentro del museo. En las salas 1 y 2, situadas en la planta baja del inmueble, se puede admirar al Revello más íntimo, el que dio sus primeros pasos en el mundo de la pintura, así como algunas obras del ámbito del bodegón y las naturalezas muertas. Entre las obras expuestas en estas salas destacan "Autorretrato" (1990), "Mi madre" (1950), "Elementos de pervivencia" (1978) o "La pérgola y la cascada" (1937).
En las salas 3 y 4, los espacios más amplios del edificio situados en la primera planta, están dedicadas a figuras femeninas, con obras de gran formato donde se aprecia la evolución estilística del pintor desde los años sesenta hasta principios del siglo XXI. Merecen una especial mención "Una cita fugaz" (1969), "Donde el silencio duerme" (1973) o "Vuelvo a ti" (2006).
Un conjunto de dibujos y bocetos serán los protagonistas de las salas 5 y 6, que aprovechan el espacio abuhardillado del inmueble. En estas salas se podrá admirar una de las obras más queridas del propio pintor, "Sumida en el sueño" (1989), además de otras como la serie "Doce rostros de mujer".
El museo cuenta también con una sala de exposiciones temporales, que de momento estará dedicada a acoger la colección "Las fiestas profanas en los carteles de Revello de Toro". Los carteles de la Feria de Málaga de 1988 y 2007, los del Carnaval de 2000 y 2010, entre otras obras, estarán expuestos en esta sala.
Por último, la Sala Memorial Pedro de Mena (1628-1688), dedicada al imaginero que desarrolló su obra durante el siglo XVII, albergará un audiovisual de diez minutos con los principales hitos de su vida y su producción. Así mismo, un punto de información interactiva dirigirá al visitante interesado hacia los lugares donde se localiza la obra de Mena tanto en Málaga como fuera de ella.

... Un edificio histórico del XVII, la casa taller del escultor Pedro de Mena


Patio de la casa-taller de Pedro de Mena, nuevo Museo Revello de Toro
 Si Pedro de Mena entrara en la vivienda de calle Afligidos, se encontraría como en su propia casa. Así define el arquitecto responsable de la rehabilitación del inmueble, Francisco González, el trabajo realizado para convertir el viejo caserón en Museo Revello de Toro. Respetuoso con la historia, con los materiales, cuidado hasta el mínimo detalle y sin escatimar medios técnicos ni humanos para lograr un gran museo para la ciudad recuperando una casa, la del escultor Pedro de Mena, destacado testimonio del urbanismo y arquitectura de la Málaga del siglo XVII.
El criterio de la intervención ha sido «recuperar en todo lo posible los elementos originales, devolver la figura de Pedro de Mena al edificio, porque su mayor interés es el haber estado unido a la figura del escultor», señala Francisco González. Y esto ha sido posible porque «esos elementos estaban allí, ocultos por las sucesivas transformaciones, pero un intenso trabajo de investigación nos ha permitido recuperar tanto la presencia como la persona del artista».
Pero no ha sido una tarea fácil. El paso del tiempo pasa factura, sobre todo cuando abundan los materiales perecederos como la madera.
Elementos singulares
Los elementos originales se han rescatado devolviéndolos a su estado primitivo. Especial interés presenta la restauración de la galería alta del patio principal, que había llegado hasta nosotros oculta dentro de un cerramiento añadido. Sus elementos, sacados a la luz y puestos en valor, han devuelto al patio el carácter ligero y airoso de las casas de origen castellano existentes en Málaga en el siglo XVII.
En las zonas de estructuras alteradas, coincidentes con las de mayor degradación del edificio, es donde se han ejecutado las reformas necesarias para dotarlo de un nuevo uso, pero buscando «la neutralidad expresiva de las aportaciones, recurriendo a la austeridad formal que se desprende de la propia casa del XVII, como manteniendo el mismo espíritu en distintas generaciones constructivas». La techumbre de madera, muy degrada, se ha desmontado, reutilizando las tejas moriscas y dejando un par de cerchas originales como testigo.
Especial interés tiene también la datación del sistema de avituallamiento de la casa encontrado en el patio de servicio. Formaba una unidad constructiva compuesta por un aljibe con bóveda; un pequeño silo sobre bóveda de cañón para almacenamiento de víveres y una fresquera bajo bóveda del silo.
Destaca también del trabajo de restauración el desmontado de la cubierta, la escalera principal, las carpinterías de puertas y ventanas y la galería del patio con sus columnas de mármol que han sido restauradas y montadas de nuevo en su posición original.
Biografía
Pedro de Mena y Medrano (Granada, 1628-Málaga, 1688), hijo del también imaginero granadino Alonso de Mena, llegó a Málaga en 1658 para hacerse cargo de la imaginería de la sillería del coro de la Catedral, trabajo que le llevó dos años. Fue un artista muy famoso en su época, y desde su taller malagueño atendió encargos de toda España. Muchas de estas obras religiosas se perdieron en la guerra civil, entre ellas el famoso crucificado del Convento de Santo Domingo.
En la planta baja del edificio se ha habilitado una sala en la que se podrá conocer algo más sobre la vida y obra de este excepcional imaginero. Se proyectará un audiovisual en el que se recorre su vida y, sobre todo, se hace hincapié en sus creaciones de mayor éxito popular, los bustos de Ecce Homo y Dolorosa. Termina la proyección con lo que seguro será una gran sorpresa para los visitantes: a través de los testimonios gráficos e incluso de un fragmento de pierna y un pie conservados por la Congregación de Mena se ha podido recrear cómo pudo ser la mítica imagen del Cristo de MenaEn el edificio se ha realizado una actuación dirigida a la recuperación de los elementos singulares conservados de la casa del XVII, que podían «leerse escondidos debajo de las capas de las sucesivas reformas»: zaguán, galerías, patio, crujías y escalera, explica Francisco González. De igual modo, la intervención ha estado enfocada al mantenimiento de sus sistemas constructivos tales como muros, forjados de madera con estrechos revoltones, y techumbres de madera y teja morisca.